Se titula La conspiración lunar ¡vaya timo!, y en él un profesor de Física nos explica claramente lo irracional de todas esas teorías que intentan hacernos dudar de la llegada del hombre a la Luna. Ofrece el análisis de 50 afirmaciones absurdas, desmontándolas una a una con ayuda de principios físicos elementales. Espero que después de la Feria del Libro lo tengamos en la biblioteca del instituto.
—¿Y cómo es que termina en el 2012?
Archivado en: Pensamiento crítico
Páginas con información útil para el debate sobre el hombre en la Luna:
Archivado en: Pensamiento crítico
Relacionado con los post anteriores, un enlace en el que se demuestra con argumentos basados en la Óptica que las fotos lunares son reales:
http://www.arp-sapc.org/articulos/luna/index.html
Archivado en: Pensamiento crítico
Sobre el documental subido por Gabriel, y en contra de su contenido:
http://intercosmos.iespana.es/reportajes/luna/luna_principal.htm
Archivado en: Pensamiento crítico
He encontrado este vídeo que trata un poco de lejos del tema que estamos tratando. Sea verdad lo que se dice o no, creo que es un buen ejemplo de como la ciencia, o al menos lo que sabemos de ella es un tema más del que sólo sabemos las últimas noticias al cabo de los años, lo que se muestra al público, son, la mayor parte de las veces mentiras o falsas verdades, lo que sabemos actualmente son los temas que carecen de importancia, pero los acontecimientos que realmente cambian el mundo nos son vedados, y está claro que son siempre los intereses políticos o económicos los que los mueven estos acontecimientos.
Teniendo entre manos temas como lo que puede ser nuestra propia destrucción como especie ¿Realmente podemos sentirnos seguros sin tener la certeza de saber a ciencia cierta lo que ocurre en la punta de la lanza? ¿Podemos dejar el mundo en manos de unos pocos de los que lo único que sabemos es que velan tan sólo por sus propios intereses? Eso está a ojos vista, el mundo sigue funcionando, eso sí, pero, ¿hasta cuando?
Comprendo que este tema pueda ser un tanto polémico, pero creo que es realmente interesante para ser discutido.
Atentamente
Gabriel Vargas (1º CTC)
http://www.youtube.com/watch?v=BQbu2Bd6zyo&feature=related
Archivado en: Pensamiento crítico
Extracto del anexo 1 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre (donde se regulan los contenidos de la asignatura)
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, y a lo largo del siglo XX, la humanidad ha adquirido más conocimientos científicos y tecnológicos que en toda su historia anterior. La mayor parte de estos conocimientos han dado lugar a numerosas aplicaciones que se han integrado en la vida de los ciudadanos, quienes las utilizan sin cuestionar, en muchos casos, su base científica, la incidencia en su vida personal o los cambios sociales o medioambientales que se derivan de ellas.
Los medios de comunicación presentan de forma casi inmediata los debates científicos y tecnológicos sobre temas actuales. Cuestiones como la ingeniería genética, los nuevos materiales, las fuentes de energía, el cambio climático, los recursos naturales, las tecnologías de la información, la comunicación y el ocio o la salud son objeto de numerosos artículos e, incluso, de secciones especiales en la prensa.
Los ciudadanos del siglo XXI, integrantes de la denominada “sociedad del conocimiento”, tienen el derecho y el deber de poseer una formación científica que les permita actuar como ciudadanos autónomos, críticos y responsables. Para ello es necesario poner al alcance de todos los ciudadanos esa cultura científica imprescindible y buscar elementos comunes en el saber que todos deberíamos compartir. El reto para una sociedad democrática es que la ciudadanía tenga conocimientos suficientes para tomar decisiones reflexivas y fundamentadas sobre temas científico-técnicos de incuestionable trascendencia social y poder participar democráticamente en la sociedad para avanzar hacia un futuro sostenible para la humanidad.
Esta materia, común para todo el alumnado, debe contribuir a dar una respuesta adecuada a ese reto, por lo que es fundamental que la aproximación a la misma sea funcional y trate de responder a interrogantes sobre temas de índole científica y tecnológica con gran incidencia social. No se puede limitar a suministrar respuestas, por el contrario ha de aportar los medios de búsqueda y selección de información, de distinción entre información relevante e irrelevante, de existencia o no de evidencia científica, etc. En definitiva, deberá ofrecer a los estudiantes la posibilidad de aprender a aprender, lo que les será de gran utilidad para su futuro en una sociedad sometida a grandes cambios, fruto de las revoluciones científico-tecnológicas y de la transformación de los modos de vida, marcada por intereses y valores particulares a corto plazo, que están provocando graves problemas ambientales y a cuyo tratamiento y resolución pueden contribuir la ciencia y la tecnología.
Además, contribuye a la comprensión de la complejidad de los problemas actuales y las formas metodológicas que utiliza la ciencia para abordarlos, el significado de las teorías y modelos como explicaciones humanas a los fenómenos de la naturaleza, la provisionalidad del conocimiento científico y sus límites. Asimismo, ha de incidir en la conciencia de que la ciencia y la tecnología son actividades humanas incluidas en contextos sociales, económicos y éticos que les transmiten su valor cultural. Por otra parte, el enfoque debe huir de una ciencia academicista y formalista, apostando por una ciencia no exenta de rigor. Pero que tenga en cuenta los contextos sociales y el modo en que los problemas afectan a las personas de forma global y local.
Estos principios presiden la selección de los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de la materia. Todos estos elementos están dirigidos a tratar de lograr tres grandes finalidades: conocer algunos aspectos de los temas científicos actuales objeto de debate con sus implicaciones pluridisciplinares y ser consciente de las controversias que suscitan; familiarizarse con algunos aspectos de la naturaleza de la ciencia y el uso de los procedimientos más comunes que se utilizan para abordar su conocimiento; y adquirir actitudes de curiosidad, antidogmatismo, tolerancia y tendencia a fundamentar las afirmaciones y las refutaciones.
Los contenidos giran alrededor de la información y la comunicación, la necesidad de caminar hacia la sostenibilidad del planeta, la salud como resultado de factores ambientales y responsabilidad personal, los avances de la genética y el origen del universo y de la vida. Todos ellos interesan a los ciudadanos, son objeto de polémica y debate social y pueden ser tratados desde perspectivas distintas, lo que facilita la comprensión de que la ciencia no afecta sólo a los científicos, sino que forma parte del acervo cultural de todos.
Archivado en: Pensamiento crítico
Un artículo científico debe cumplir ciertas condiciones. Intenta hacer una comparación crítica de dos artículos, hallando las difrencias entre los razonamientos utlizados por la ciencia y la pseudociencia:
http://www.um.es/docencia/barzana/ESCEPTICISMO/Astrologia-01.html
http://www.santosrios.com/?p=153
Archivado en: Pensamiento crítico
El siguiente artículo está sacado de la web http://digital.el-esceptico.org/ Se refiere a uno de los muchos hoax que constantemente recibimos en nuestro correo electrónico.
PALOMITAS
Carlos Chorda
TEMA: Tecnología
A principios de verano alguien colgó, en una de esas páginas web que la gente
de a pie engorda con sus vídeos particulares, una grabación que revelaba un
fenómeno sorprendente. Poco tiempo después alcanzaba la fama (efímera, como casi
todas las famas en Internet), saltando exponencialmente entre ordenadores como
archivo adjunto del clásico e-mail que se envía al grupo de contactos rotulado
“amiguetes”. Yo mismo lo recibí más de una vez, lo que me permitió conocer que
hay no uno, sino varios vídeos similares que no dejan lugar a dudas: la radiación
de telefonía móvil es poderosa, más todavía de lo que podíamos haber sospechado
hasta entonces.
Supongo que el lector tiene hasta aquí las pistas suficientes para deducir a
qué me estoy refiriendo, pero por si no es así destriparé la película. En
pantalla aparece una mesa de centro y un grupito de jóvenes sentados en torno a
ella. Sobre la mesa, un puñadito de granos de maíz de los de hacer palomitas.
Formando una cruz alrededor del maíz, a unos centímetros de distancia, cuatro
teléfonos móviles. La acción comienza cuando los chavales hacen sonar
simultáneamente los móviles llamando con otros tantos que tienen en sus manos. En
unos pocos segundos ¡los granos estallan convirtiéndose en palomitas que saltan
por los aires! En casi todas las versiones que he visto hay alguien que coge una
de las palomitas, incluso al vuelo, para metérsela en la boca y masticarla entre
risas, así, como para dar más verosimilitud al impactante documental.
Algo me dice que quienes han visto alguno de estos vídeos, y que casi con
total seguridad serán muchos miles de personas en todo el mundo, en su mayor
parte habrán dado por supuesto que lo que estaban viendo era real. Y aquí, al
quid de la cuestión, es donde quería yo llegar: al escaso uso que hacemos del
pensamiento crítico, con la falta que nos hace. Y, sobre todo, con lo sencillo
que puede llegar a ser, por lo menos en el caso que nos ocupa. Con un pequeño
esfuerzo mental, con un poco de sentido común, se puede concluir con un razonable
grado de seguridad que hay gato encerrado. Veamos.
Si un móvil en comunicación es capaz de hacer palomitas en pocos segundos (cómo
queman las puñeteras, recién hechas), entonces es imposible que un ser humano
normal pueda usarlo: sufriría quemaduras graves en mano y oreja, en contacto
directo con el diabólico artefacto (el maíz estaba a centímetros de distancia en
la filmación). Casi que con esta reflexión, por lo demás poco profunda, queda
claro que nos la han metido doblada. Si no nos conformamos y pretendemos alcanzar
la certeza podemos hacer ciencia -de la de andar por casa- y ponernos manos a la
obra: a repetir el experimento toca, para ver si podemos conseguir el mismo
efecto. El artículo le espera aquí si le apetece hacerse con unos móviles y un
poco de maíz. ¿Ya? Cierto, no pasa nada. Por mucho rato que esperemos, nada de
nada. Carpetazo definitivo.
¿Dónde está el truco, entonces? Casi desde el principio se podía encontrar en
la red el vídeo con el “cómo se hizo”: con el magnetrón de un horno microondas
sujeto a la superficie inferior de la mesa. Es entonces cuando, al volverlas a
ver, caemos en la cuenta de que en todas las versiones del vídeo tramposo se nos
oculta a la vista, bien con un mantelito, bien con la perspectiva, si hay algo
bajo ella.
Por cierto, la grabación que muestra el montaje nunca alcanzó la difusión del
primer vídeo (por comparar, no recibí ni uno). Una última cosa: al comentar el
truco, me pareció ver en algunos una expresión de fastidio, como si les molestase
que todo hubiera sido un engaño. Pero seguro que no son sino figuraciones mías.
